Revista MHZ
 
Revista MHZ, una nueva forma de hacer radio.
NÚMERO 4
 
 
Productoreslocutoresre
ss
sasinicioediciones anterioresstaff
 
 
Columna



PROGRAMACIÓN RADIOS AM Y FM
(AMPLITUD Y FRECUENCIA MODULADA)

Único sitio web donde podes consultar las programaciones, programas y conductores de las Radios más importantes de Capital Federal.

RADIOS AM

Link: REVISTA MHZ BLOG

RADIOS FM

Link: REVISTA MHZ BLOG

 
 
locutores
Eduardo Anguita
La radio en esta sociedad violenta, alienante y ruidosa, tambiÉn es ruido hoy


EDUARDO ANGUITA

Estamos en Maipú 555 en los estudios de Radio Nacional, con Eduardo Anguita, un hombre multimedios. Escribió y lo hizo muy bien “Con la voluntad” un libro más que recomendable dentro de un segmento que trata de contar historias desde lo vivencial, contar una etapa y transmitirla a las generaciones que vienen detrás. Estuvo dirigiendo el área informativa de Canal 7 (2000), trabaja y construye su presente en Radio Nacional, con Carbono 14 el regreso, de lunes a viernes de 18 a 20 horas. Y es por esta última faceta por la cual venimos a entrevistarlo.

Fotos: Lucas Russo

MHZ ¿Como ves la radio hoy en la Argentina?

R Ante todo gracias por estar acá, se que vos y tus compañeros están haciendo un emprendimiento muy interesante con la revista. Eso habla también de que uno no solamente tiene que ser multimedios sino que tiene que saber que el penal te lo pueden patear para cualquier lado en tu vida profesional. Vos estás parado y mirando el palo derecho y quizás te patean para el palo izquierdo. En este trabajo con el oficio de periodista uno acepta alternativas y las posibilidades que se puedan abrir. Por determinada empresa o momento de la sociedad argentina o política se te abre la posibilidad de poder combinar lo que uno sabe hacer y está capacitado más la iniciativa de cada uno.

Hay que ser conscientes también de que determinados anunciantes y perfiles de agencias de producción adecuan proyectos y contenidos a las necesidades de sus anunciantes. Esto es viejo y sabido. En la radio y en la tele determinados profesionales dan bien, y eso quiere decir que a equis rango de anunciantes les viene fenómeno que sean parte del medio. Ellos son parte de un establishment. Es bueno que se pueda debatir para que no nos engañemos, también para que en el escenario nuevo que debería abrirse puedan aparecer nuevos formatos. Las nuevas productoras como por ejemplo ustedes, son ya una generación digital como en el caso de esta revista. A mí contrariamente, me pasa que relaciono revista con el papel.

MHZ En nuestro caso la idea original era hacerla en papel, pero por un tema de costos no se pudo llevar a cabo. Por este obstáculo es que intentamos explotar al máximo las alternativas que nos da el formato multimedia.

R Te quiero decir una cosa: vos empezaste a hablar de mí nombrando mi libro “La Voluntad”, y cuando me decís que el costo les impidió llevar la revista a un formato de papel, pusieron la voluntad y la pudieron llevar a cabo buscando un atajo. Es una combinación de posibilidades y alternativas. Antes también había voluntades, pero no había una cultura y un público “digitalizados”.

MHZ ¿Cuál es el marco legal que ampara hoy a la radio y por qué esta frenada la ley de medios?

R Hay muchos problemas. El primero es que hacerse cargo de una cultura de la impunidad significa ser conciente de que hay que hacer un trabajo antropológico. Si querés ir con una topadora a levantar una casa no sirve, porque lo que terminas haciendo es tirarla abajo y después vienen a hacer un edificio y nace una especulación inmobiliaria.
Hay que entender que la reglamentación de la ley va a llevar muchísimo tiempo, hay gente que luchó por tener un permiso precario y provisorio, hay gente que no luchó y fue pantalla de algún segmento político empresarial. Hay gente que está en una situación de difícil definición. Gente que logró en determinado momento un  favor político porque estaba embanderado con el titular del COMFER o tenía una relación con la persona que le podía otorgar una licencia. Y entonces ahora ¿qué haces? ¿lo fusilás porque no es parte de mi bandería política?.

Si se viene de una historia de arbitrariedades cómo haces para empezar a construir paradigmas, si lo único que hacés es administrar arbitrariedades. Hay dos problemas: no podes salir de esa situación en la cual los titulares de licencias son lo que son, o los que contaron con un poder que les dio cierta cobertura monopólica, como es la mayoría de las licencias en funcionamiento.

Hay que pensar que se logró algo que parecía que sólo iba a ser una consigna para que todos los años se hicieran los 22 puntos. Ahora se está ante una responsabilidad y no tienen que correrlos los calendarios electorales. Reglamentar la ley es una cosa muy difícil, lograr articular la autoridad ya es una cosa muy difícil. Tenés un monopolio acostumbrado a manipular la autoridad, lo que era el COMFER y una oposición que pensando en las próximas elecciones se adecúa al pensamiento del monopolio. En ese escenario está el riesgo de que te digan que lo hecho hasta aquí no sirvió para nada, pero no hay que perder el rumbo. Lo importante es que se dio un debate histórico en todo el país y en el Congreso. Hay muchísimo todavía por aprender y en mi caso por ejemplo, nunca me ha tocado gestionar en una autoridad de medios y no estoy capacitado para hacerlo. Si me llamaran me llevaría un tiempo prolongado de aprendizaje.

MHZ ¿Qué opinión te merece esta división de aguas entre los mensajeros tildados de oficialistas u opositores? ¿Se perjudicó al mensaje y a su credibilidad, al rol de la radio y sus comunicadores como formadores del mensaje?

R Me parece que la mayoría de los oyentes tienen un vínculo afectivo y emocional con los medios. Las fidelidades tienen una carga de misterios, desde el punto de vista de la lógica es un misterio. Ni siquiera aciertan los estudios de marketing. Para hacer buenos estudios de audiencia deberían formularse otras preguntas, otras tensiones y ver las condiciones de recepción y por qué las elecciones de determinados medios. Los medios generan información, son una compañía, pero también una adhesión que intoxica.

En general lo que uno logra es generar una necesidad y no está claro cómo se logra. Hay pocos estudios que te expliquan la razón de por qué cuando hay un pase de una figura relevante de una radio a otra, la gente no la sigue. Hay pocos casos, Alejandro Dolina puede ser uno. (NdR: Fernando Bravo es otro). En general la audiencia se queda más con el medio que con el mensajero. En los casos de la FM me parece que sucede lo mismo.

Yo les he preguntado a determinadas personas amigas por qué siguen escuchando determinados mensajes o radios que dicen cosas que no corresponden con su ideología, y ellos no logran darme una respuesta. Hay una fidelidad con la radio y es difícil de entender.
Hay otra cosa también y es que políticos y empresarios de medios hacen negocios sin saber qué le queda al oyente. Radio 10 por ejemplo que es un misterio para quien trabaja. Sin embargo es muy fácil detectar las operaciones políticas para el cirujano, para el que está en el medio periodístico, pero para el oyente común no necesariamente.
La radio en esta sociedad violenta, alienante, ruidosa hoy claramente también es ruido y sonido.
Hoy los medios comerciales saben como buscar fidelidad con los oyentes con una serie de ecuaciones que desde mi punto de vista tiene más que ver con la intoxicación; y no me refiero a los estilos o tonos, tampoco a la calidad profesional ni orientación ideológica de los periodistas o de la radio.

Las sociedades viven alienadas más allá de quien las gobierne y de que tienen medios que van en esa sintonía, con esos grados de alineación. Es muy difícil, si no logramos mejorar la calidad de la oferta laboral y una mejora en la calidad de la formación de los jóvenes profesionales, es difícil que quien rompa la barrera de terminar un estudio y acceder a un trabajo no agarre lo primero que le ofrecen dejando de lado todo aquello que buenamente fue incorporando en sus años de aprendizaje.

1/2/3/4.

MHZ ¿Qué le falta a la radio?

Primero: Recuperar la radionovela, probar con una radio similar a lo que hoy es el Canal Volver.
Segundo: Pensar en una historia de la radiofonía. No contada sino escuchada.
Tercero: Rescatar archivos de viejos programas de folclore.
Cuarto: Los debates en radio. La radio es extraordinaria para los debates y hoy carecemos de ellos.


MHZ ¿Como apareció la radio en tu infancia?

R Yo escuchaba mucho folclore, escuchaba radio el mundo y radios del estado. A los 16 trabajaba de dibujante técnico y empecé a escuchar mucha radio. Escuchaba a Hugo Guerrero Marthineitz, me gustaban esas pausas que hacia, era maravilloso. El programa era en un horario muy competitivo, pero en los años 70 era otra sociedad.

MHZ ¿Qué escuchas hoy?

R Tengo que hacer un menú de autoayuda, me refiero a no ponerme en el rol del simple oyente de radio sino ponerme en la actitud de que la radio sea el insumo que necesito para mi trabajo. Para el diario que dirijo (NdR: Miradas al sur) me sirve muchísimo. Más que nada escucho radio cuando voy a la redacción o a conducir el programa de la tarde. Nunca escucho una publicidad entera, hago mucho zapping, y siempre voy en auto, lo que me permite escuchar la radio que quiero. Cuando hacía la mañana en Radio Nacional viajaba en taxi y me resultaba un problema muy grande porque no podía pedirle al tachero que haga zapping.
Ahora a la tarde cuando voy a hacer el programa lo escucho a Jorge Chamorro en Radio América o a María O´Donnell en Radio Continental, que me sirven mucho como insumo periodístico.

Hoy por hoy me hieren pocos conductores de radio AM, algunos de radio 10, pero no muchos. Algunos me los tomo como un estudio antropológico, como por ejemplo a Chiche Gelblung, que me viene bien escucharlo. Las charlas que él tiene con Horacio Pagani son imperdibles. Ese estilo de diálogo del tipo que ya está de vuelta es un estilo muy bueno. También hoy escuchaba una charla entre Alejandro Apo y Carlos Polimeni hablando de futbol y era muy buena. Dos sabedores y dos decidores de un tema donde todos somos expertos en Maradona y todos sabemos de fútbol. Pero cuando escuchas un dialogo de dos tipos que saben, marcan una diferencia. Sintetizando, me parece que hay determinada gente a la cual uno no le gusta lo que piensa o como se comporta pero sin embargo saben ejercer el oficio. No vas a ir a tomar un café o a comer con ellos, pero sí podes aprender de su estilo o variedad dentro de su trabajo.

MHZ Con la Web y las radios por Internet. ¿Tenes algún aprecio especial, seguís alguna radio? ¿O estás peleado con las nuevas tecnologías?

R No estoy peleado, hoy me agota un poco este ritmo de vida que tengo que es diferente a lo que hice en otro tiempo de mi vida, donde trabajaba más artesanalmente. Cuando hago trabajo artesanal en casa, ahí busco determinadas radios y programas y no me disgusta para nada escuchar radio mientras escribo. Con respecto a la radio y la web creo que hay que empezar a darle más pelota a la persona que sigue al portal de radio. Tanto para escuchar la radio vía web, como para el que consulta el sitio para escuchar archivos. Con un esfuerzo mínimo hay que dejarle una especie de radioteca a mano para que el oyente disfrute.

Hay una cosa muy linda que se vivía en las redacciones antes y era cuando las personas consultaban el archivo, cosa que hoy se perdió bastante. A mi me pasaba y me pasa que con esas personas pienso que serían ese tipo de oyentes que yo quiero tener; como también poder ser como ellos cuando yo deje de trabajar: eso de buscar la calidad, el anonimato y buscar un enriquecimiento intelectual.



MHZ Si tuvieras que dejar alguno de los trabajos en los que hoy estás y mantener solo uno… ¿Cuál elegirías?

R La radio me gusta mucho. Como hobbie me gusta la literatura desde el ejercicio de la narración de hechos reales. Me costó muchísimo aprender eso y creo que todavía tengo mucho más por aprender. Me gusta mucho también el formato documental para TV.

De trabajar en una redacción lo bueno es lo colectivo, trabajar en un semanario cansa un poco. Cuando uno tiene experiencia uno tiene que editar a los editores, hincharle a los redactores y decirle que tal cosa no va; es un trabajo de ordenamiento. Quizás muchos lo valoren, pero muchos lo hacen algún tiempo después. En el momento lo sufrís porque a nadie le gusta ese tipo de correcciones.

Ese lugar de lo colectivo es cansador. De todos modos es un trabajo, y a mi lo que me gusta es que la sociedad pueda ver que hay realmente el deseo ferviente y la posibilidad real de que se pueda cambiar el sistema de medios. Si uno dentro de dos, tres o cuatro años puede decir que se logró cambiar y abrir esto de los medios públicos y comunitarios, va a ser para mí un orgullo, como también para la sociedad argentina.

MHZ ¿Qué le falta a la radio de hoy? ¿Qué se puede recuperar de algún éxito que ya estuvo en la radio y hoy ya no está?

R Me parece fantástico el formato de radionovela, habría que desempolvar viejas radionovelas y probar con una radio similar a lo que hoy es el canal Volver.
A principios del 2000 yo estaba en canal 7, éramos un grupo que no nos daban plata para nada. Yo era gerente de noticias en ese momento y recuerdo que con mis colegas de otros departamentos se llegó a la decisión de poner al aire viejas películas que estaban en el canal o en el instituto de cine y que no le costaban un peso al canal. Tuvo un rating extraordinario.

Pensar en una historia bien programada, en una historia de la radiofonía, pero no contada, sino escuchada, sería un gran acierto. Habría que volver a rescatar archivos de viejos programas de folclore. Lo que se hizo en los años 60 es una cosa extraordinaria. Hacerlo contra horario y dejarlo cargado en la radio para ver que repercusiones puede llegar a tener y ver si hay o no un deseo de eso. La retrospectiva en la Argentina tuvo más adhesión que la futurología y el ejemplo está en lo que fue la semana de mayo. El deseo de conocer nuestros hechos contados estéticamente tiene una atracción extraordinaria.

Desde lo periodístico en la radio hacen falta debates, donde haya muy buenos intermediarios, humildemente me incluyo, quienes puedan llevarlos a cabo. Con reglas claras, periodistas que equilibren los tiempos, los modos, dar la palabra y dar los pies. No tener el protagonismo de la palabra, sino el protagonismo de tomar el volante y llegar a destino. Me parece que la radio es extraordinaria para los debates y hoy carecemos de ellos.



 
 
publicidad