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Virginia Barrera (virginia_barrera@hotmail.com)
MHZ Ampliame el concepto que manejas acerca de que “un disc jockey es un comunicador social”.
R El trabajo del dj es percibido hoy como lo que es: un artista. Un disc jockey maneja la música con compromiso y conocimiento y tiene una responsabilidad importante en la manera de comunicarla para poder llegar a la gente. En los comienzos, la profesión no existía. Hace más de 40 años que soy disc jockey y antes los disc jockeys tenían algún programa musical perdido en las radios, pero eran simples musicalizadores con conocimiento.
En los años 70, generamos una conciencia del trabajo nuestro y su importancia. Cuando no existía la FM, no teníamos todos un espacio. Las AM reflejaban el gusto de la mayoría pero dejaban sin espacio a la nueva generación con sus gustos musicales. Nosotros empezamos a buscar un espacio para desarrollar nuestros conocimientos y así integrar a la nueva generación de escuchas. Empezamos a contar la historia y los por qué de la música. De esa manera empezamos a darle una extensión al concepto del disc jockey y trabajamos con la música. Por eso creo que la profesión de un disc jockey es igual a decir que es un artista o un comunicador social.
Se necesita además para este tipo de trabajo un conocimiento psicológico de los climas y de lo que genera la música.
MHZ Declaraste alguna vez que la década del 60 fue importante para la musicalización en la radio.
R Del 65 al 75 todo el mundo cambió. La música es uno de los protagonistas del desarrollo de la juventud y los nuevos ítems que generó el rock. La radio fue el medio que reflejó eso y fue el medio más accesible que tenía la gente para hacer llegar su idea. En una época también en la cual el oyente formaba parte más integralmente de la vida cotidiana de la radio. La explosión musical en el mundo fue enorme. En el país movidas populares como el folclore nos unificaron. También súmale la musica beat argentina como fue Almendra o los Gatos. El nacimiento del blues y del rock urbano de Manal. El éxito comercial de muchas de las canciones, lograron un espacio. Los musicalizadores de entonces también ponían la Balsa, porque unificó generaciones y era un tema musical que le gustaba a los más chicos como a los más grandes.
MHZ ¿Desde cuándo te empezó a gustar la radio?
R Yo tengo recuerdos intensos de la radio desde fines de los 60, programas como “Modart en la noche” donde descubrí Creedens, Bee Gees. Siendo más chico tengo recuerdos de la radio en casa, convivía con Cacho Fontana, con Hugo Guerrero Martinheitz. Los recuerdos míos de los primeros años de la década del 60, teniendo yo 5 años tienen que ver con el tango, el folclore y el bolero. Mi viejo escuchaba mucho a Lucho Gatica, por ejemplo. Pisando los 70s es cunado empieza el concepto de programas de radio nocturnos de música. Recuerdo de ir yo al auto para escuchar este tipo de programas. Traían los éxitos del mundo y los daban a conocer aquí en la Argentina. Ejemplos como Jimmy Hendrix nada menos.
MHZ ¿Cómo fue tu debut en la radio?
R La primera vez que entré a la radio a trabajar fue en el 78, en Radio Del Plata, emisora con mucha identidad en esa época. Hacía los sábados y domingos un micro especial en un programa de llamado “Una pila de vida”, auspiciado por Everready. Ahí fue la primera vez que entré a un estudio y recuerdo que fue un shock grande. Recuerdo la calidez en la bienvenida. Eso es lo que tengo más presente. Del Plata fue como mi casa, hice muchos programas allí. En el 81 hacía cinco horas todos los días de lunes a lunes: “El sonido de la fama” para Chesterfield. El programa salía en Del Plata y en Splendid a la noche y mi productor era Lalo Mir mucho antes de hacer micrófonos. Eran espacios musicales con guionistas y escritores que te permitían armar un programa con una identidad ligada a la marca que auspiciaba, ya que se acostumbraba en esos años a que una empresa comprara el aire.
MHZ LABURO DE HERMANOS
R Los 80s fueron una década enorme en cuanto a música. Con mis hermanos armamos una productora y hacíamos sesenta programas musicales que enviábamos a radios del interior. Por ejemplo hacíamos un programa para San Juan. El que manejaba la radio ahí tenía por ejemplo quince clientes determinados. Y nosotros con la productora le armábamos quince programas diferentes. Hoy, uno arma un sólo programa, lo vende a diferentes radios del interior y lo único que cambia es la sigla de la radio y las publicidades.
MHZ Hablando del marketing y la radio. ¿Cómo ves hoy esto de ligar un producto a una marca, como lo hizo hasta hace poco Kabul por ejemplo?
R Creo que se han volteado enormes prejuicios, antes había una idea de que el arte no debía mezclarse con lo comercial. Los grandes auspiciantes de los programas de música eran las discográficas. Era un pecado mortal que un artistas tuviera un sponsor. Recuerdo que Charly García en el 81 fue de los primeros que tuvo sponsor, y no se veía muy bien. Pero hoy la percepción de asociar una marca al lenguaje artístico está visto como normal. Hubo que remar muchísimo para que así fuera.
MHZ ¿Sentís que las “listas pagas” desvalorizan el trabajo de los musicalizadotes?
R Lo entiendo cuando hay marcas que definen una identidad marketinera asociada a un determinado concepto musical. Los cigarrillos Le Mans por ejemplo, son asociados a la música latina. Ahora lo que yo digo y me preocupa es el trabajo y la falta de respeto que se le tiene al musicalizador. Somos personas que vivimos de la música, nos informamos, nos nutrimos y le dedicamos tiempo a escuchar y conversar con los músicos. El musicalizador es alguien muy profesional. Hoy todavía se percibe al musicalizador como alguien bohemio, informal, que le gusta sólo pasar música y no como alguien que aporte sus conocimientos al desarrollo musical y al oyente.
Yo escucho todas las radios y uno sabe cual es la identidad de cada emisora y programa. Hoy en día en emisoras que considero importantes, negocian su identidad detrás de un concepto musical que viene decidido por el negocio de la música y eso es lo que me duele. Para eso entiendo que están los rankings.
Por ejemplo radios con identidad definida como Metro o Rock and Pop. Hay tanta musica y talentos, que los musicalizadores tenemos el compromiso de difundirlos. Un musicalizador conoce a los artistas antes de que aparezcan, tiene conocimiento de lo que se hizo y de los arreglos musicales. Hay tanto espacio en la radio que podría ser una transferencia de cultura, muchas veces ese espacio se pierde en pos de un negocio.
MHZ DAR LO QUE UNO RECIBE
R Uno que siente esta profesión, conoce a los músicos, habla con ellos y tiene la posibilidad de saber lo que piensan, saber de donde vienen y por qué escriben las canciones. Tiene que valorar es. Siempre sentí que mi trabajo como musicalizador es volcar un poco todo esto, en el que te escucha. Es tener un enorme compromiso con la gente. Uno debe devolver lo que aprende, establecer un feed back con el oyente. La radio la haces con el oyente. La radio te nutre todo el tiempo y esto que considero fundamental no lo percibí habiendo trabajado en la TV o en revistas.
ABC.
MHZ LA RADIO
La radio es mágica. Tiene un don: el oído no traiciona la percepción de cómo es alguien. Cunado tus ojos ven a alguien que uno no conoce pueden llegar a engañarte. Pero no pasa con la radio, el tono de la voz y cómo decís las cosas, el oyente al oír nunca se va a equivocar. Esto refuerza el compromiso del que trabaja en radio para con el oyente. El oyente enseguida sabe si vos no le sos sincero y pasa igual con el locutor de noticias, como con el conductor de un programa o con el musicalizador.
MHZ ¿Sos de los que piensan en un proyecto nuevo o te agotó?
R No, no es que me agotó, es que hago lo que quiero, lo que me gusta. Estuve buscando esto durante años. Yo llevo 30 años en la radio, hace 20 años y pico que estuve esperando este momento. Eso es lo que pasa también, que los que están al frente de la radio, están todos haciendo lo mismo porque hacen lo que quieren. ¿Para qué le vas a pedir a Mario que cambie o a Lalo que cambie?
MHZ ¿Cuál es la radio mejor musicalizada de la Argentina hoy?
R No me puedo quedar con una. Me gusta lo que están haciendo en Aspen FM 102.3. En el último tiempo, se afinó mucho la identidad de los clásicos que es lo que hacen ellos. Fue un golpe grande lo de Kabul, había un concepto definido que hacía falta y no tenía espacio. Me gusta Millenium FM 106.7, tiene cosas que me sorprenden, podés escuchar Bob Dylan o Mercedes Sosa. Los Beatlles o Los Chalchaleros, cosas que no te imaginás. Me gusta que sea tan ecléctica, me gusta que no se olvide de los artistas y los rescate.
MHZ ¿Qué musicalizadores respetás?
R Bobby Flores es un maestro. Eddie Babenco muy groso. Me gusta Leo Rodríguez de Aspen, sabe mucho. Hay gente en el interior profundo, en Córdoba por ejemplo hay gente que hace cosas muy buenas. Marcelo D`Ambrosio en Mendoza también hace muy buena radio. Son todas personas que defienden a la música.
MHZ LA COMPUTADORA VS. EL MUSICALIZADOR
R Si corriste a muchos musicalizadores porque eran un costo para el departamento financiero y no los considerás como lo que realmente son: una necesidad importante y fundamental dentro de la radio; es un problema. Si la idea de los grandes emprendimientos radiales fue pensar que lo resolvés con la computadora, entonces dejaste de lado el talento humano y el conocimiento. Muchas radios redujeron la posibilidad de ofertarle música al oyente. Eso me duele.
Si surge la Ley de Medios, va a volver a entrar a la radio gente que tiene conocimientos y propuestas aunque hagan programas de 2 horas. Uno como oyente va a tener la posibilidad de escuchar estas nuevas propuestas.
MHZ ¿Hay diferencia entre musicalizar en radio y musicalizar en TV?
R Es muy distinto. En TV estás supeditado a la urgencia y a lo que propone la imagen. Vos como musicalizador trabajás en función del clima que requiere esa parte. Cuando trabajé en Telefé lo que hice fue marcar pases en las tiras. No era costumbre usar la música revalorizando ciertos climas o describiendo escenas. En el caso de la radio te da la libertad que una canción dure. Te permite definir la identidad de una emisora. Que el oyente sepa con qué se va a encontrar. Lo bueno de pensar la programación de una radio es eso. Cunado el oyente ya sabe con lo que se va a encontrar, uno tiene después la posibilidad y libertad de viajar y hacer cosas que son difíciles en otro medio. En Millenium puedo poner a un pianista de jazz, cuando uno sabe que si lo conoce y le gusta, este tipo de música uno elige escucharla en su casa y no en la radio. Entonces habiendo cosas tan impresionantes de determinados artistas, uno decide, lo pone una vez en la radio, para poder despertar el interés en el oyente y poder dar pistas. Después el camino lo sigue el que escucha. Hay que confiar en el musicalizador. Él sabe por qué eligió la canción y hacia donde va. La música es muy importante en la vida de cada uno de nosotros y si la música es tan importante hay que separarla del negocio. Todo tiene que tener equilibrio. La música es el punto ideal para equilibrar un programa. Pensá en los programas más exitosos de la radio hoy y fijate la importancia que le dan a la música.
MHZ Nos quedamos con la reflexión de que al musicalizador hay que dejarlo ser, dejarlo volar y que la radio debe tener más música.
R La radio fue desde sus orígenes un medio de comunicación para con el otro. La música une. Genera estados de ánimo. La música es cultura.